Los Cactus de Cuba

Propuesta de Plan de Acción

(traducción del informe presentado en el Diplomado Internacional

sobre Estrategias de Conservación de Plantas organizado por

los Reales Jardínes Botánicos KEW (Reino Unido) en Agosto 2007)

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por Luis Roberto González Torres

 

Introducción

 

La familia Cactaceae comprende 124 géneros y alrededor de 1816 especies (Hunt et al. 2006). Esta familia es endémica del Nuevo Mundo con la excepción de Rhipsalis que también se encuentra en África Tropical (Taylor & Zappi 2004). Constituye un componente conspicuo particular de las regiones áridas y representa una de las más espectaculares radiaciones desérticas (Edwards et al. 2005).

 

Cuba presenta la mayor diversidad de cactus en el hotspot del Caribe (Mittermeier et al. 1999). Hasta el presente se han reportado 27 especies para el país, 14 de ellas endémicas (Hunt et al. 2006). Esta flora se caracteriza por una mezcla de taxa provenientes del norte y otros del sur, así como de linajes muy antiguos (Pereskia zinniflora) e interesantes (Leptocereus spp.).

 

Los cactus de Cuba se encuentran distribuidos mayormente en ecosistemas costeros, aunque algunas especies crecen en afloramientos de caliza y serpentina localizados hacia adentro de la isla de oeste a este en el país. Aún cuando algunas especies se encuentran en áreas muy largas la mayoría presenta una distribución muy reducida. La distribución reducida y las actividades humanas como la urbanización, el desarrollo de infraestructura para el turismo, la agricultura, el pastoreo, los fuegos, la minería y la cantería  han provocado un decline drástico en las poblaciones de varias especies (González-Torres et al. 2005). En efecto, de acuerdo con la Lista Roja de Plantas Vasculares Cubanas existen 10 especies en Peligro Crítico, 4 Amenazadas y 3 Vulnerables (Berazaín et al. 2005).

 

El objetivo de este proyecto es diseñar un plan de acción para la conservación de los cactus cubanos teniendo en cuenta diferentes estrategias o técnicas disponibles para la conservación de las plantas.

 

La diversidad de cactus en Cuba

 

Aunque el número de cactus en Cuba no es elevado, si lo comparamos con el de algunos países en América Central y Suramérica, se constata la existencia de algunos problemas taxonómicos que aún prevalecen en la mayoría de los géneros. El último checklist nacional de la familia Cactaceae refirió 50 taxa nativos para Cuba (Rodríguez 2005), mientras que un estudio reciente de la familia a nivel internacional reporta para el país la presencia de 26 especies nativas (Hunt et al. 2006).

 

La incongruencia de las apreciaciones taxonómicas se debe en gran medida a la gran variabilidad de los caracteres morfológicos entre poblaciones de la misma especie, que alcanza su máxima expresión en el género Melocactus. Por otra parte, algunos estudios están sesgados por la cantidad y calidad de los especimenes de herbario de las plantas cubanas (inter alia Taylor 1991), mientras que otros se basan solamente en el estudio de especimenes cubanos (inter alia Mézsáros 1976, 1977).

 

Lista de los cactus nativos de Cuba (compilados de Hunt et al. 2006).

 

Acanthocereus tetragonus (L.) Hummelinck, Succulenta (Netherlands) 20: 165. 1938.

Consolea macracantha (Griseb.) A. Berger, Entwickl. Kakteen, 94. 1926.

Consolea moniliformis (L.) A. Berger, Entwicklungslin. Kakt, 94. 1926.

Cylindropuntia hystrix (Griseb.) Areces, Ciencias (Havana), Ser. 10 Botanica, 15: 4. 1976.

Dendrocereus nudiflorus (Wright) Britton & Rose, Cactaceae 2, 113. 1920.

Epiphyllum phyllanthus (L.) Haw., Syn. Pl. Succ. 197. 1812.

Escobaria cubensis (Britton & Rose) Hunt, Cact. Succ. J. Gr. Brit. 40: 13. 1978

Harrisia eriophora (Pfeiff) Britton, Bull. Torrey Bot. Club 1908, 35: 562. 1909.

Hylocereus triangularis (L.) Britton & Rose, Contr. U.S. Natl. Herb. 7: 429. 1909.

Leptocereus arboreus Britton & Rose, Torreya 7: 15. 1912.

Leptocereus assurgens (Wright.) Britton & Rose, Contr. U.S. Natl. Herb. 7: 433. 1909.

Leptocereus carinatus Areces, Moscosoa 7: 245. 1993.

Leptocereus leonii Britton & Rose, Torreya 12: 15. 1912.

Leptocereus scopulophilus Areces, Brittonia 45: 227, 1993.

Leptocereus sylvestris Britton & Rose, Cactaceae 2: 81, 1920.

Leptocereus wrightii León, Mem. Soc. Cubana Hist. Nat., 14: 136, 1940.

Mammillaria prolifera (Mill.) Haw., Syn. Pl. Succ. 177, 1812.

Melocactus curvispinus Pfeiff, Enum. Diagn. Cact. 46. 1837.

Melocactus harlowii (Britton & Rose) Vaupl., Monatsschr. Kakteenk., 22: 66. 1912.

Melocactus matanzanus Leon, Mem. Soc. Cubana Hist. Nat., 8: 206. 1934.

Opuntia stricta (Haw) Haw, Syn. Pl. Succ. 191. 1812.

Opuntia triacantha Sweet, Hort. Brit. (Sweet) 172. 1826.

Pereskia zinniiflora DC., Mem. Mus. Hist. Nat. Par. 7. t. 17. 75. 1828.

Pilosocereus polygonus (Lam.) Byles & Rowl, Cact. & Succ. Journ. Brit. 19: 67. 1957.

Rhipsalis baccifera (Mill.) Stearn, Cactus Journ. Gt. Brit. 7: 107. 1939.

Selenicereus grandiflorus (L.) Britton & Rose, Contr. U.S. Natl. Herb. 12: 430. 1909.

Stenocereus fimbriatus (Lam.) Lourteig, Bradea 5(44): 408. 1991.

 

Los principales hábitats de los cactus en Cuba

 

Los cactus de Cuba se encuentran distribuidos mayormente en ecosistemas costeros pero algunas especies crecen en elevaciones de caliza y serpentina. La mayoría de los cactus cubanos están restringidos al matorral costero, bosque seco siempreverde, matorral espinoso sobre serpentina y complejo de vegetación de mogotes. Sin embargo, los cactus trepadores o epífitos como Selenicereus grandiflorus, Hylocereus sp., Epiphyllum phyllanthus y Rhipsalis baccifera pueden presentarse además en otros tipos de vegetación. Las tres últimas especies no están presentes en la vegetación costera sino en más bien en las húmedas.

 

 

Importancia de los cactus cubanos

 

Relevancia científica

 

La flora de cactus de Cuba es la más rica del hotspot del Caribe con 26 especies, 13 de ellas endémicas. El grupo más importante es el género Leptocereus-un linaje muy primitivo y particular dentro de Cactoideae que es endémico del Caribe. Este género tiene 7 especies en el país, todas endémicas. Pereskia zinniflora es otra especie restringida a la isla y muy importante considerando que representa los linajes más antiguos de toda la familia (Edwards et al., 2005). Existen otras especies particularmente importantes ya que son únicas dentro de los géneros como Escobaria cubensis u otras que están muy aisladas de sus relativos como Melocactus matanzanus, Cylindropuntia hystrix y Dendrocereus nudiflorus.

 

 

Relevancia económica, estética y religiosa

 

Los cactus nativos no son muy utilizados por la población en Cuba. Estas plantas no son importantes para las economías nacional o regional, pero sí lo son para las comunidades locales. Fuentes (2005), afirma que algunas especies son localmente utilizadas como cercas vivas (i.e. Stenocereus fimbriatus, Harrisia eriophora, Opuntia stricta), como alimento (i.e. frutos de Harrisia eriphora, Opuntia stricta, Selenicereus grandiflorus) e inclusive algunas son usadas en la medicina tradicional (i.e. Harrisia eriphora, Opuntia stricta, Selenicereus grandiflorus, Pereskia zinniflora, Rhipsalis baccifera).

 

Algunas especies como Opuntia stricta, Selenicereus grandiflorus y Rhipsalis baccifera son frecuentemente sembradas en jardines, pero algunas especies pequeñas, especialmente Melocactus matanzanus, son valoradas como plantas de maceta. El cultivo de cactus como Opuntia y Consolea se encuentra en algunos casos relacionado con la superstición de que estas plantas protegen la casa y la familia del “mal de ojo”.

 

 

Estrategias/herramientas de conservación

 

Marco legal

 

Cuba firmó y ratificó la Convención de Diversidad Biológica (CDB) en 1994 y 2003 (CDB 2006). Luego de este acuerdo internacional varias instituciones del país han trabajado en el “Estudio Nacional de la Diversidad Biológica de la República de Cuba” (Vales et al. 1996) y en 1997 se aprobó la Estrategia Nacional y el Plan de Acción para la Conservación de la Diversidad Biológica (Vilamajó et al. 1997).

 

La Estrategia Nacional Medioambiental de Cuba está siendo adaptada a un nuevo ciclo estratégico desde 2005 hasta el 2010, la cual incorpora la mayoría de las metas de biodiversidad (CDB 2007) para lograr una reducción significativa de la actual tasa de pérdida de biodiversidad. La protección de áreas de particular importancia para la biodiversidad ha sido incorporada en diferentes planes y programas, en particular mediante el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

 

Uno de los resultados de la Convención para la Diversidad Biológica es la Estrategia Global para la Conservación de las Plantas (GSPC). Ésta fue adoptada unánimemente en la sexta reunión de la Conferencia de las Partes en la Convención celebrada en Hague en abril de 2002. La GSPC está enfocada a todas las organizaciones que pueden contribuir a la conservación de las plantas y establece metas específicas y medibles para el 2010 (GSPC 2002).

 

Conservación in situ en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas

 

La mejor estrategia para la conservación a largo plazo de la diversidad biológica es la preservación de comunidades naturales y poblaciones naturales, conocida como conservación in situ (Primack 2002, Frankel et al. 1995). Esta es la única forma de preservar procesos ecológicos, estructuras biológicas complejas (i.e. comunidades), así como de permitir la continuidad del proceso evolutivo. Esta estrategia ha sido implementada mediante el establecimiento de áreas protegidas.

 

En Cuba, existe un Sistema Nacional de Áreas Protegidas que estará compuesto por 263 áreas distribuidas en todo el país una vez que sea totalmente aprobado por las autoridades cubanas. Hasta el presente, existen 35 aprobadas y 20 en el proceso de aprobación (González & Castañeira 2004). Algunas de ellas tienen especial importancia para la conservación de los cactus cubanos.

 

El sistema se compone de 79 Áreas Protegidas de Relevancia Nacional (aquellas de importancia Internacional, Nacional o Regional, 196 Áreas Protegidas de Relevancia Local) aquellas con valores naturales importantes pero de pequeño tamaño y precario estado de conservación y 4 Regiones Especiales para el Desarrollo Sustentable - éstas son regiones extensas (los cuatro macizos montañosos) con ecosistemas frágiles e importancia económica y social que merecen un manejo especial.

 

Areas Protegidas de importancia para la conservación de los cactus en Cuba

Name

Management category*

Province

Legal status

Baitiquirí

RN

Guantánamo

Propuesta

Boquerón

RE

Guatánamo

Propuesta

Caleta

END

Guantánamo

Propuesta

Cerro Galano

RN

Holguín

Propuesta

Desembargo del Granma

PN

Granma

Aprobada

Guanahacabibes

PN

Pinar del Río

Aprobada

Hatibonico

RE

Guantánamo

Aprobada

Imías

RN

Guantánamo

Propuesta

La Coca

RE

C. Habana

En Evaluación

Maisí

RE

Guantánamo

Propuesta

Sabanas de Santa Clara

RFM

Villa Clara

Aprobada

Tres Ceibas de Clavellinas

RFM

Matanzas

Aprobada

Viñales

PN

Pinar del Río

Aprobada

                 * END = Monumento Nacional,   PN = Parque Nacional, RE= Reserva Ecológica,

                 RFM = Reserva Florística Manejada, RN = Reserva Natural.

 

Conservación ex situ

 

Las estrategias de conservación in situ son las más ventajosas para la conservación de la diversidad biológica pero no siempre son viables. En algunos casos, cuando la especie es rara en su medio natural o sus poblaciones se han reducido drásticamente, es necesario mantener, temporalmente, individuos bajo condiciones artificiales puesto que las poblaciones usualmente no son capaces de mantenerse por sí mismas ante el incremento de los cambios ambientales o incluso en áreas protegidas (Primack 2002).

 

Estas estrategias son conocidas como ex situ y no permiten la conservación de procesos, estructuras ecológicas complejas, así como tampoco posibilitan la evolución natural de las poblaciones. De hecho, esta estrategia es nombrada por Frankel et al. (1995) como “conservación estática” debido a que la erosión de los genes y alelos se minimiza y se evita la recombinación con material alienígeno; sin embargo, cambia las frecuencias de genotipos o alelos. Es por ello que la conservación ex situ debe ser concebida como una herramienta temporal complementaria a una estrategia in situ. Las facilidades ex situ para la preservación de las plantas incluyen jardines botánicos y bancos de semillas.

 

Jardines Botánicos

 

Los Jardines Botánicos son instituciones científicas tradicionalmente dirigidas a mostrar la belleza de las plantas y su diversidad; sin embargo sus esfuerzos están cada vez más enfocados en el cultivo de especies raras y amenazadas para propósitos de conservación (Primack 2002). Estas instituciones se encuentran en una posición única para contribuir a los esfuerzos de conservación puesto que las colecciones vivas y los herbarios representan las mejores fuentes de información disponible sobre la distribución de las plantas y los requerimientos de su hábitat (Primack 2002). Los jardines botánicos pueden conservar en sus colecciones vivas una gran diversidad de taxa, aunque usualmente muy pocas colecciones pueden mantener la diversidad genética dentro de la población debido a que su mantenimiento es caro y a los requerimientos espaciales.

 

En Cuba, existen 12 jardines botánicos distribuidos a lo largo del país. Todas estas instituciones son miembros de la Red de Jardines Botánicos de Cuba (RJBC). La Red trabaja de acuerdo con la Agenda Internacional para Jardines Botánicos en la Conservación con el objetivo de contribuir a alcanzar las metas de la Estrategia Global para la Conservación de Plantas (Leiva 2006).

 

La RJBC se encuentra trabajando en la nueva obra Flora de la República Cuba -abarcando 25 familias en los últimos 2 años (meta 1 GSPC). Respecto a la meta 2 GSPC, los trabajadores de los jardines botánicos y el Grupo de Especialistas de Plantas Cubanas han desarrollado un trabajo continuo determinando el estado de conservación de 1414 especies compilado en la Lista Roja de la Flora Vascular Cubana (Berazaín et al. 2005) y en el último año realizando el análisis de más de 500 especies.

 

La Red de Jardines Botánicos ha colaborado también en la identificación de la flora de cinco áreas protegidas (meta 7 GSPC) y se encuentran cultivando ex situ 83 especies endémicas amenazadas (meta 8 GSPC) (Leiva 2006).

 

Bancos de Semillas

 

Los Bancos de Semillas son instituciones o departamentos enfocados en el establecimiento y conservación de colecciones de semillas. Los primeros bancos de semillas se concentraron en las aproximadamente 100 especies de plantas que representan alrededor del 90% de los alimentos consumidos por el hombre; sin embargo están prestando cada vez más atención a un amplio rango de especies que pueden estar amenazadas con la extinción o la pérdida de variabilidad genética (Primack 2002).

 

Aproximadamente el 10% de las especies de plantas del mundo tienen semillas recalcitrantes las cuales no pueden ser almacenadas en bancos de semillas ya sea por su falta de dormancia o por no tolerar bajas temperaturas como condición de almacenamiento (Primack 2002). Afortunadamente, las semillas de la mayoría de las especies de plantas son ortodoxas y pueden ser almacenadas en un ambiente frío (i.e. -20°C) y seco (i.e. 15% HR) por largos períodos de tiempo y luego germinar para producir nuevas plantas. Las semillas recalcitrantes son más comunes en ambientes húmedos.

 

Estas colecciones permiten preservar una diversidad de especies mayor que la colección viva tradicional, así como un mayor rango de variación genética dentro de la población, con pocos requerimientos de espacio y financiamiento para su mantenimiento.

 

Los cactus parecen ser adecuados para ser conservados en bancos de semillas. No existen registros de ninguna especie recalcitrante y sí de varias (18) ortodoxas (Flynn et al. 2006). Ocampo-López et al. Refiere un 97.3% de germinación de semillas de Mammillaria spuertexta almacenada en condiciones de banco de semillas durante 6 años.

 

Conciencia pública y educación ambiental

 

A pesar de la difusión masiva de información concerniente a la crisis global del medio ambiente, la mayoría de las personas no poseen todos los argumentos o no están convencidas de ello (Given 1994). Las metas generales del amplio campo de la educación ambiental están encaminadas a la toma de conciencia sobre la interdependencia económica, social, política y ecológica; a proveer a cada persona del conocimiento, valores, actitudes, compromiso y habilidades para proteger y mejorar el medio ambiente; así como a la creación de nuevos patrones de comportamiento en los individuos, grupos y la sociedad como un todo hacia el medio ambiente.

 

El muestreo de conservación

 

Criterios para delimitar la unidad de conservación”

 

La falta de consenso entre las entidades taxonómicas dificulta la realización del trabajo de conservación y algunas veces puede retrasarlo o incluso detenerlo. Por ello, la delimitación de las “unidades de conservación”-que identifica entidades taxonómicas-podría facilitar el establecimiento de prioridades en la utilización de los recursos, así como en la planificación y manejo de proyectos de conservación. De acuerdo con Lindermayer & Burgman (2005) una unidad de conservación es el conjunto más pequeño de organismos considerado en un plan de conservación. Puede ser un genotipo, un grupo de individuos en un solo lugar (un demo o población), un conjunto de poblaciones, un grupo taxonómico o un grupo de especies que constituyen una comunidad. En el contexto de la conservación de los cactus cubanos la mayoría de las unidades podrían ser toda la distribución de un taxon o una población en particular.

 

Las unidades de conservación fueron definidas considerando la revisión taxonómica de Hunt et al. (2006), otros artículos taxonómicos y la experiencia en el campo. Es necesario chequear estas unidades luego de estudiar los especimenes de herbario y discutir sus definiciones con expertos de la región. Estas unidades también son referidas con el nombre de las microespecies siempre que sea apropiado para los propósitos de conservación y no da a lugar a interpretaciones ambiguas.

 

Especies con un origen incierto son excluidas de este trabajo. Dichas especies han sido colectadas en pocas ocasiones y la mayoría de las colecciones son de lugares próximos a asentamientos humanos o dentro de ellos, por lo que crea dudas relativas a su estatus natural. Las especies excluidas son Acanthocereus tetragonus, Epiphyllum phyllanthus y Hylocereus sp.

 

 

Unidades y su estado de conservación

 

 

Consolea macracantha

 

Incluye a C. nashii (Britton) A. Berger y C. millspaughii (Britton) A. Berger, de acuerdo a Hunt et al. (2006).

 

Distribución y hábitat: esta especie está ampliamente distribuida en la región del Caribe (Cuba, La Española, Bahamas, Puerto Rico, Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes US y la Florida-Estados Unidos) (Hunt et al. 2006).

 

En Cuba esta especie está presente en los cayos del este del archipiélago Sabana-Camagüey, norte de Las Tunas, noroeste de Holguín y en el sur de las provincias orientales desde Pilón en Granma hasta Jauco en Guantánamo. Esta planta crece en matorrales costeros, bosques secos y bosques semideciduos (Areces 1996).

 

Aspectos de conservación y amenazas: C. macracantha es Vulnerable de acuerdo con Berazaín et al. (2005). Las poblaciones cubanas de esta especie se encuentran fuera de las áreas protegidas. No existen datos acerca del estado de conservación de esta especie fuera de Cuba. Las poblaciones que existen en los cayos al norte de Camagüey, en la costa norte de Las tunas y en la costa noroeste de Holguín se encuentran afectadas por la fragmentación del hábitat o inclusive por la destrucción total del hábitat como consecuencia de la construcción de infraestructura para el turismo, la acción forestal, la agricultura y la producción de corcho (Rifá et al. 2005, Leyva et al. 2005a). Leyva et al. (2005a) refiere que las poblaciones de Holguín están mayormente compuestas por plantas adultas con muy pocos juveniles. Las poblaciones de la costa sur de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo se encuentran menos amenazadas, excluyendo aquellas cercanas a la ciudad de Santiago de Cuba donde la vegetación natural ha sido completamente alterada. Los segmentos del tallo rápidamente desarrollan nuevas plantas cuando caen al suelo.

 

 

Consolea moniliformis

 

Las poblaciones de esta especie que crecen en Cuba son consideradas por algunos autores (i.e. Areces 1996, Rodríguez 2005) subespecies diferentes (C. moniliformis subsp. guantanamana Areces) de aquellas presentes en La Española y en la Isla Mona. En este trabajo estos taxa son considerados una sola especie según Hunt et al. (2006).

 

Distribución y hábitat: esta especie está presente en Cuba, La Española y la Isla Mona. En Cuba esta especie crece en matorrales costeros o bosques secos desde Imías hasta Jauco, Guantánamo.

 

Aspectos de conservación y amenazas: esta especie está categorizada en Cuba como de Preocupación Menor (LC) (Berazaín et al. 2005). No existen datos acerca del estado de conservación en las otras islas. Las poblaciones de esta especie no están incluidas en ningún área protegida pero su hábitat no se encuentra altamente alterado. Su área de distribución en Cuba incluye pequeños asentamientos de pescadores y campesinos, por lo que la presión humana sobre el hábitat de la especie es baja. Los segmentos del tallo desarrollan rápidamente nuevas plantas cuando caen al suelo.

 

 

Consolea sp.

 

Esta especie fue hallada recientemente (Hernández et al. 2005) y no existe información acerca de su estatus taxonómico. Probablemente se trata de Consolea macracantha, la especie más ampliamente distribuida del género en Cuba; pero aún no existe ningún estudio sobre su identidad.

 

Distribución y hábitat: Hernández et al. (2005) refieren esta nueva población de Consolea para Fomentos, Sancti Spíritus. Esta es la población occidental del género referida hasta el momento para Cuba y además la única que crece en la isla. Dicha población crece en un bosque semideciduo sobre suelo de rocas calizas.

 

Aspectos de conservación y amenazas: esta población tenía en 2005, dos adultos y varios juveniles. Existían también varias plantas muertas por el ataque de una plaga foliar que destruyó los aplanados y suculentos tallos (Hernández et al. 2005).

 

 

Cylindropuntia hystrix

 

Distribución y hábitat: esta especie es endémica de la costa sur de Guantánamo. De acuerdo con Rodríguez (2005) esta especie está restringida a las inmediaciones de la base norteamericana en la bahía de Guantánamo, pero también puede ser encontrada desde esta localidad hasta Imías. Está presente en matorrales costeros en suelos arcillosos derivados de roca caliza.

 

Aspectos de conservación y amenazas: C. hystrix es una especie en Peligro Crítico [B2a+b(i,ii,iii,iv)] según Berazaín et al. (2005). Esta especie es rara aunque puede formar grupos en los lugares en los que aparece. No se encuentra incluida en ningún área protegida. De acuerdo con habitantes de la región esta planta crece por lo general en largas áreas desde Imías hasta Baitiquirí; pero la mayoría de estas áreas están cubiertas actualmente por plantaciones agrícolas o forestales. Los campesinos locales queman las plantas cuando las encuentran debido a que sus espinas son dañinas para el ganado. Estas plantas no producen semillas pero los segmentos del tallo desarrollan rápidamente nuevas plantas cuando caen al suelo.

 

 

Dendrocereus nudiflorus

 

Anderson (2000) considera a esta especie y a D. undulosus (DC) Britton & Rose de la Española un único taxón. Hunt et al. (2006) mantienen ambas especies pero afirman que las diferencias entre éstas podrían no ser significativas.

 

Distribución y hábitat: En Cuba, esta especie está distribuida en la costa norte de Matanzas (Varadero) (Enríquez et al. 2005), la costa sur de Sancti Spíritus (Trinidad) (Hernández et al. 2005), la costa de Holguín (Rafael Freyre) (Leyva et al. 2005a) y en la costa sur de Granma desde Pilón hasta Cayo Cruz. Esta especie se presenta en bosques secos o bosques semideciduos en suelos derivados de roca caliza.

 

Aspectos de conservación y amenazas: D. nudiflorus es una especie Amenazada [C2a(i)] según Berazaín et al. (2005). La población de Granma se encuentra dentro del Parque Nacional “Desembarco del Granma”. Las otras poblaciones no están dentro de áreas protegidas. La población de Varadero fue dañada completamente por la construcción de infraestructura para el turismo y la mayoría de las plantas se encuentran ahora en los jardines de los hoteles (Enríquez et al. 2005). El hábitat de esta especie en Sancti Spíritus y Holguín ha sido degradado por la agricultura, la actividad forestal, la construcción de infraestructura y la producción de corcho (Leyva et al. 2005a). Esta especie es poco frecuente incluso en hábitats bien preservados y todas las poblaciones están casi completamente compuestas por plantas adultas. Estas plantas producen muchos frutos largos y carnosos que se descomponen a los pies de la planta madre. No existe evidencia de la dispersión, la germinación o el desarrollo de las semillas. Sin embargo, la germinación de estas semillas por métodos tradicionales es muy exitosa.

 

 

Escobaria cubensis

 

Distribución y hábitat: esta especie es endémica de los afloramientos de serpentina al noroeste de Holguín. Actualmente esta especie está presente en los matorrales espinosos de Matamoros, Loma del Fraile, Cerro Galano, La Cejita y Cima del Cerro Colorado. Antiguamente, E. cubensis también se encontraba en el área donde se encuentra ubicada hoy la ciudad de Holguín (Leyva et al. 2005b).

 

Aspectos de conservación y amenazas: este cactus es una especie en Peligro Crítico [B1ab(ii,iii,iv,v)c(ii,iii,iv,v)] de acuerdo con Berazaín et al. (2005). Ninguna de sus poblaciones se encuentra dentro de un área protegida. Esta especie está altamente amenazada por la sobrecolecta, la actividad forestal, los fuegos, la producción de corcho, la construcción de carreteras y la acumulación de desperdicios. Esta especie es poco frecuente dentro de su hábitat. Crece solo en pequeños lugares dentro de todo el afloramiento de serpentina (Leyva et al. 2005b).

 

 

Harrisia eriophora

 

En la última lista de la familia Cactaceae para Cuba se reportaron para el país otras 4 especies de Harrisia (H. earlei Britton & Rose, Harrisia fernowii Britton, Harrisia taetrax Areces y Harrisia taylorii Britton) (Rodríguez 2005); pero Hunt et al. (2006) consideran todas estas especies como razas locales o variedades de Harrisia eripohora (Pfeiff) Britton, una especie ampliamente distribuida en Cuba.

 

Distribución y hábitat: esta especie es endémica de Cuba. Está presente en matorrales costeros, bosques secos y bosques semideciduos sobre suelos de roca caliza arcillosa.

 

Aspectos de conservación y amenazas: es una especie de Preocupación Menor (LC) según Berazaín et al. (2005). Aunque se desarrolla bien en la vegetación secundaria, algunas poblaciones están altamente dañadas por el desarrollo de infraestructura para el turismo, la actividad forestal, la extracción de petróleo y la agricultura (Enríquez et al. 2005). Algunas poblaciones se encuentran en áreas protegidas (i. e. Península de Guanahacabibes, Ciénaga de Zapata y el Parque Nacional Desembarco del Granma).

 

 

Leptocereus arboreus

 

Distribución y hábitat: esta especie es endémica del sur de Cienfuegos y Sancti Spíritus. Está presente en matorrales costeros o bosques secos sobre suelos de roca caliza.

 

Aspectos de conservación y amenazas: esta especie es Vulnerable según Berazaín et al. (2005). Es poco frecuente en su hábitat y las poblaciones están mayormente compuestas por plantas adultas. Su hábitat se encuentra degradado o, en algunas áreas, destruido por la agricultura, la actividad forestal, los fuegos y la urbanización. No se encuentra dentro de ningún área protegida.

 

 

Leptocereus assurgens

 

De acuerdo con Hunt et al. 2006 esta especie incluye L. ekmanii (Werderm.) F. M. Kunth y L. prostratus Britton & Rose.

 

Distribución y hábitat: esta especie es endémica de las colinas cársicas de Viñales, Sierra de la Güira y los Mogotes de Sumidero en la provincia de Pinar del Río (Cuba occidental). Esta planta crece mayormente en la cima de estas colinas cársicas.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie está en Peligro Crítico [B1ab(ii)+2ab(ii)] según Berazaín et al. (2005). La principal amenaza para esta especie es su distribución tan reducida. En general, el hábitat de la especie está bien preservado puesto que las laderas profundamente inclinadas de estas colinas lo hacen inaccesible. La población de Viñales se encuentra dentro del Parque Nacional “Viñales”.

 

 

Leptocereus carinatus

 

Distribución y hábitat: esta especie es endémica de la Sierra del Chorrillo en Najasa, Camagüey. Ésta es una colina cársica pequeña y poco elevada que presenta un bosque semideciduo sobre suelo arcilloso (Areces 1993a).

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie está en peligro Crítico [B1ab(ii)+2ab(ii)] según Berazaín et al. (2005). Las principales amenazas para este cactus son su distribución reducida, el pequeño tamaño de su población (menos de 250 plantas maduras) y la degradación del hábitat debido a los fuegos, la agricultura y ganadería (Rifá et al. 2005).

 

 

Leptocereus leonii

 

Distribución y hábitat: este cactus se encuentra restringido a la Sierra de Anafe y la Sierra del Esperón en la Habana. Estas colinas cársicas poco elevadas presentan bosques semideciduos sobre suelo arcilloso (Areces, 1993b).

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie está amenazada según Berazaín et al. (2005). La única amenazad para esta especie es su distribución reducida. El área no está incluida en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas pero el acceso a su hábitat está controlado.

 

 

Leptocereus scopulophilus

 

Distribución y hábitat: este cactus está restringido al Pan de Matanzas, una colina cársica al oeste de Matanzas. La especie se encuentra en la parte sotobosque de un bosque semideciduo con suelo de rocas calizas (González-Torres et al. 2006). Esta especie también está reportada para las colinas de Somorrostro (Areces 1993b); pero esta localidad está completamente destruida en la actualidad (González-Torres et al. 2006).

 

Aspectos de conservación y amenazas: esta especie está en Peligro Crítico según Berazaín et al. (2005). La única amenaza de esta especie es su distribución reducida. El área no está dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas; pero el acceso a su hábitat está controlado.

 

 

Leptocereus sylvestris

 

Esta especie incluye L. maxonii Britton & Rose y L. santamarinae Areces de acuerdo con Hunt et al. (2006).

 

Distribución y hábitat: este Leptocereus está presente en los cayos y la costa norte de las provincias de Camagüey, Las Tunas y Holguín; así como en la costa sur de las provincias de Granma y Santiago de Cuba. Crece en los bosques semideciduos de la costa norte y en los bosques secos de la costa sur. El suelo es usualmente de rocas cársicas.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie se encuentra en Peligro Crítico [B1ab(i,ii,iii,iv)+2ab(i,ii,iii,iv)] según Berazaín et al. (2005). Existe una población dentro del Parque Nacional “Desembarco del Granma”. Las otras poblaciones no están incluidas dentro de áreas protegidas. El hábitat de estas especies se encuentra amenazado por fuegos, la agricultura, la actividad forestal, la urbanización y la construcción de infraestructura.

 

 

Leptocereus wrightii

 

Distribución y hábitat: esta especie está presente en la costa norte de la Habana. Crece en matorrales costeros sobre suelos cársicos (González-Torres et al. 2007).

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie está en Peligro Crítico [B2ab(i,ii,iii,iv)+C2a(i)] según Berazaín et al. (2005). Esta población no está protegida. La única población conocida tiene 10 plantas maduras y su hábitat está casi completamente destruido por fuegos y ganadería (González-Torres et al. 2007).

 

 

Mammillaria prolifera

 

Distribución y hábitat: la especie está presente en Cuba, La Española, México y los Estados Unidos. En Cuba, esta especie crece en las laderas soleadas de los mogotes de Pinar del Río (Borhidi 1991), Sancti Spíritus (Hernández et al. 2005), Camagüey (Rifá et al. 2005) y en los bosques secos de la costa sur de Guantánamo.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie es Vulnerable de acuerdo con Berazaín et al. (2005). La mayor amenaza para la especie es la sobrecolecta pero usualmente crece en lugares inaccesibles. La población de Viñales se encuentra dentro del Parque Nacional “Viñales”.

 

 

Melocactus curvispinus

 

Esta especie incluye a Melocactus holguinensis Areces y Melocactus guitartii León según Hunt et al. (2006).

 

Distribución y hábitat: la especie presenta una amplia distribución en el Caribe, así como en América Central y la parte norte de Suramérica (Taylor 1991). En Cuba, crece en los matorrales serpentinícolas poco elevados de Matamoros, La Cejita, Presa Gibara y Cerro Galano en la provincia de Holguín (Leyva et al. 2005a) y sobre afloramientos de diorita en el Dagamal, Piedra Gorda, La Rana, Tramojos y Manaquitas en la provincia de Sancti Spíritus (Hernández et al. 2005).

 

Aspectos de conservación y amenazas: las poblaciones de esta especie en Holguín han sido muy afectadas por la actividad forestal, la agricultura, la construcción de infraestructura y ganadería (Leyva et al. 2005a). Las poblaciones de Sancti Spíritus son más grandes (más de 3000 individuos en total). La del Dagamal se encuentra dentro de un área protegida.

 

 

Melocactus harlowii

 

De acuerdo con Taylor (1991) y Hunt et al. (2006) esta especie incluye varias microespecies (M. acunae León, M. borhidii Meszaros, M. evae Meszaros, M. nagyi Meszaros, M. perezassoi Areces y M. radoczii Meszaros).

 

En general, es difícil identificar a M. borhidii, M. evae, M. nagyi y M. radoczii debido a la gran variabilidad morfológica de la mayoría de las poblaciones. Esta variación morfológica es particularmente evidente en la población de Boca del Río Tacre. Sin embargo, la población de M. perezassoi y M. acunae son muy diferentes de los taxa antes mencionados. Por esta razón, se considerarán para los propósitos de conservación M. acunae, M. harlowii (incl. M. borhidii, M. evae, M. nagyi y M. radoczii) y M. perezassoi Areces.

 

Distribución y hábitat: M. harlowii está presente en los matorrales costeros y bosques secos de la costa sur de Cuba oriental desde La Mota en Granma hasta Boca del Río Tacre en Guantánamo, también se encuentra en afloramientos de serpentina o conglomerados (Borhidi 1991).

 

Aspectos de conservación y amenazas: M. harlowii está amenazado según Berazaín et al. (2005) aunque posee poblaciones grandes y es muy común en sus áreas de distribución. Algunas poblaciones pueden haber sido completamente destruidas por la agricultura, la urbanización y los fuegos.

 

 

Melocactus acunae

 

Distribución y hábitat: esta es la forma más oriental de M. harlowii. Está presente en matorrales costeros y bosques secos desde Cajobabo a Maisí.

 

Aspectos de conservación y amenazas: Berazaín et al. (2005) refieren M. acunae como de Preocupación Menor. La mayoría de sus poblaciones están dentro de un área con acceso controlado y pocos y pequeños asentamientos humanos.

 

 

Melocactus perezassoi

 

Distribución y hábitat: esta es la población más aislada de este complejo. Está presente en una pronunciada ladera de colina cársica en Jibacoa en el Macizo de Guamuhaya, Villa Clara (Areces 1993c).

 

Aspectos de conservación y amenazas: M. perezassoi se encuentra en Peligro Crítico (Berazaín et al. 2005). Las principales amenazas para la especie es su distribución reducida así como la colecta y los fuegos.

 

 

Melocactus matanzanus

 

Según Taylor (1991) y Hunt et al. (2006) M. matanzanus incluye M. actinacanthus Areces. Ambas formas, M. matanzanus y M. actinacanthus poseen características morfológicas que diferencian claramente cada población sin solapamiento y serán consideradas en este trabajo como unidades de conservación diferentes.

 

Distribución y hábitat: M. matanzanus está restringido a los matorrales de serpentina de Tres Ceibas de Clavellinas en La Habana.

 

Aspectos de conservación y amenazas: esta especie está en Peligro Crítico [B1ac+2abc,C] según Berazaín et al. (2005). Su población se encuentra dentro del área protegida “Tres Ceibas de Clavellinas”. La mayor amenaza para la especie es la degradación del hábitat debido a actividades forestales llevadas a cabo en la década de 1980. Robledo et al. (2005) afirman que el número de plantas en la población se ha venido incrementando desde 1999.

 

 

Melocactus actinacanthus

 

Distribución y hábitat: es endémico de los matorrales de serpentina de Sierra Alta de Agabama, Santa Clara (Areces 1976) y de áreas de serpentina en La Habana.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie está en Peligro Crítico [A3ce, B1+B2ac, C2a] (Berazaín et al. 2005). Ambas poblaciones de esta especie se encuentran en áreas protegidas. Las poblaciones de esta especie no poseen más de 35 individuos cada una. La de Santa Clara tiene solo 2 plantas adultas. Esta especie es muy fácil de colectar y es vulnerable a cualquier disturbio debido al tan reducido tamaño de sus poblaciones.

 

 

Opuntia stricta

 

Distribución y hábitat: la especie se encuentra distribuida en el Caribe, América Central, Suramérica (Ecuador) y el sur de los Estados Unidos. En Cuba, crece en la vegetación costera de todo el país.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie no está amenazada a nivel nacional; pero algunas poblaciones están amenazadas por el desarrollo del turismo, la extracción de petróleo, los fuegos, la actividad forestal y la agricultura (Enríquez et al. 2005).

 

 

Opuntia triacantha

 

Distribución y hábitat: la especie está presente en Cuba, Puerto Rico y Estados Unidos (Florida). En Cuba, crece en los matorrales y bosques secos que rodean la bahía de Guantánamo.

 

Aspectos de conservación y amenazas: Berazaín et al. (2005) refiere esta especie como de Preocupación Menor. No se encuentra dentro de un área protegida pero sí en una región con acceso y uso limitado.

 

 

Pereskia zinniiflora

 

Distribución y hábitat: especie endémica de Cuba. Crece en complejo de vegetación de mogotes en el Pan de Matanzas, la costa sur de Sancti Spíritus y Camagüey.

 

Aspectos de conservación y amenazas: Esta especie se encuentra Amenazada (Berazaín et al. 2005). El hábitat de esta especie en el Pan de Matanzas está bien conservado. En Sancti Spíritus y Camagüey el hábitat se encuentra amenazado por especies invasoras (Dychrostachys cinera (L.) Wight & Arn.), la agricultura, la ganadería y la construcción de infraestructuras (Rifá et al. 2005).

 

 

Pilosocereus polygonus

 

Esta especie incluye P. brooksianus (Vaupel) Byles & Rowley, P. millspaughii (Britton) Byles & Rowley y P. robinii (Lem.) Byles & Rowley según Hunt et al. (2006).

 

Distribución y hábitat: la especie está distribuida en el Caribe y La Florida (Estados Unidos). En Cuba, crece en la vegetación costera de todo el país o en afloramientos de roca caliza o serpentina.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie no se encuentra amenazada a nivel nacional pero algunas de sus poblaciones están amenazadas por el turismo, la extracción de petróleo, los fuegos, la actividad forestal y la agricultura (Enríquez et al. 2005, Leyva et al. 2005a).

 

 

Rhipsalis baccifera

 

Distribución y hábitat: este es el cactus más ampliamente distribuido (Hunt et al. 2006). Se encuentra en llanuras o bosques semideciduos montanos.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie no está amenazada a nivel nacional pero sus poblaciones pueden ser severamente afectadas por la deforestación.

 

 

Selenicereus grandiflorus

 

Esta especie se circunscribe a S. boeckmannii (Salm-Dyck) Britton & Rose, S. brevispinus Britton & Rose, S. donkelaarii (Salm-Dyck) Britton & Rose y S. urbanianus (Guerke & Weingart) Britton & Rose.

 

Distribución y hábitat: la especie se distribuye en el Caribe. En Cuba crece en la vegetación costera de todo el país o en afloramientos de rocas cársicas o serpentinícolas.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie no está amenazada a nivel nacional pero algunas poblaciones están amenazadas por el turismo, la extracción de petróleo, los fuegos, la actividad forestal y la agricultura (Enríquez et al. 2005).

 

 

Stenocereus fimbriatus

 

Distribución y hábitat: la especie se distribuye en las Antillas Mayores. En Cuba crece en matorrales costeros y bosques secos de la costa sur de Guantánamo, en suelos de roca caliza o suelos derivados de rocas coralinas.

 

Aspectos de conservación y amenazas: la especie no está amenazada a nivel nacional pero algunas poblaciones en particular están amenazadas por los fuegos, la actividad forestal y la agricultura. Las poblaciones de esta especie no están incluidas en ningún área protegida pero su hábitat no está fuertemente afectado.

 

 

 

 

Estableciendo prioridades en la conservación

 

Las prioridades para la conservación son establecidas considerando las amenazas, el endemismo y el estado de conservación según Berazaín et al. (2005). También se tienen en cuenta el tamaño poblacional y la distribución de las especies; sin embargo, se le atribuye una mayor prioridad para la conservación a aquellas especies que están actualmente enfrentando cualquier amenaza en todas sus poblaciones o en la mayoría de éstas. Es por ello que en algunos casos la prioridad establecida para una especie en particular no se corresponde con la categoría referida por Berazaín et al. (2005) debido a que algunas especies en este trabajo son consideradas altamente amenazadas solo porque poseen poblaciones muy pequeñas o por su distribución tan reducida, aún cuando están presentes en lugares bien preservados.

 

 

Propuesta de prioridades de conservación de cactus cubanos.

 

Unidades de Conservación

Amenzas

Endemismo

Categoría*

Prioridad

Actual

Potencial

Leptocereus wrightii

X

 

X

CR

1

Leptocereus arboreus

X

 

X

VU

1

Leptocereus carinatus

X

 

X

CR

1

Melocactus actinacanthus

X

 

X

CR

1

Escobaria cubensis

X

 

X

CR

1

Cylindropuntia hystrix

X

 

X

CR

1

Pereskia zinniflora

X

 

X

EN

1

Dendrocereus nudiflorus

X

 

X

EN

1

Leptocereus sylvestris

X

 

X

CR

1

Melocactus matanzanus

 

X

X

CR

2

Melocactus perezassoi

 

X

X

CR

2

Leptocereus scopulophilus

 

X

X

CR

2

Leptocereus leonii

 

X

X

EN

2

Leptocereus assurgens

 

X

X

CR

2

Melocactus acunae

 

X

X

LC

2

Melocactus harlowii

 

X

X

EN

2

Mammillaria prolifera

 

X

 

VU

2

Harrisia eriophora

 

 

X

LC

3

Melocactus curvispinus

 

 

 

LC!

3

Opuntia triacantha

 

 

 

LC

3

Consolea moniliformis

 

 

 

LC

3

Consolea macracantha

 

 

 

VU

3

Stenocereus fimbriatus

 

 

 

NT

3

Pilosocereus polygonus

 

 

 

NT

3

Opuntia stricta

 

 

 

NT

3

Rhipsalis baccifera

 

 

 

NT

3

Selenicereus grandiflorus

 

 

 

NT

3

       * según Berazaín et al. (2005).

       ! Considerando en conjunto las poblaciones de M. guitartii y M. holguinensis.

 

 

El Plan de Acción

 

Un plan de acción es una simple lista de todas las tareas que deben llevarse a cabo para cumplimentar un objetivo (Mind Tools Ltd, 1995-2007)-en este caso la conservación de cactus cubanos.

 

En este trabajo no limitamos el plan a una única lista, sino que además se ofrecen detalles sobre los beneficios y la justificación de cada tarea propuesta. Estas tareas fueron establecidas considerando la información compilada en los epígrafes anteriores.

 

Tarea 1. Instar para la aprobación final de las áreas protegidas ya propuestas

 

Considerando que la conservación in situ es la mejor aproximación a la conservación de la diversidad biológica es necesario promover la aprobación de las arreas protegidas ya propuestas. Estas áreas proveerán protección a 13 especies y sus hábitats, así como a aquellas que actualmente no están protegidas.

 

Las cinco primeras nuevas reservas (de izquierda a derecha) protegerán la larga extensión de bosques secos siempreverdes (bosques secos tropicales) y los matorrales costeros del hotspot del Caribe. Ambos hàbitats, los bosques secos siempreverdes y los matorrales costeros, son centros de endemismo de plantas áridas pertenecientes a varias familias de plantas en Cuba y en la región del Caribe (Borhidi, 1991).

Cactus creciendo dentro de las nuevas áreas protegidas propuestas.

 

Unidades de Conservación

Prioriodad

Baitiquirí

Boquerón

Caleta

Imías

Maisí

Cerro Galano

La Coca

Cylindropuntia hystrix

1

X

X

 

X

 

 

 

Escobaria cubensis

1

 

 

 

 

 

X

 

Melocactus actinacanthus

1

 

 

 

 

 

 

X

Mammillaria prolifera

2

 

 

 

X

X

 

 

Melocactus acunae

2

 

 

X

 

X

 

 

Melocactus harlowii

2

X

X

 

X

 

 

 

Opuntia triacantha

3

X

X

 

 

 

 

 

Pilosocereus polygonus

3

X

X

X

X

X

 

 

Stenocereus fimbriatus

3

X

X

X

X

X

 

 

Consolea macracantha

3

X

X

 

X

 

 

 

Consolea moniliformis

3

 

 

X

X

 

 

 

Harrisia eriophora

3

X

 

X

X

X

 

 

Melocactus curvispinus

3

 

 

 

 

 

X

 

 

 

Tarea 2. Propuesta de nuevas áreas protegidas

 

Existen algunas localidades pequeñas que aún se encuentran bien conservadas y son factibles para brindarles protección. Estas áreas proveerán protección a otros 7 cactus (Tabla 4) todos amenazados (Berazaín et al. 2005) y priorizados (Tabla 2). Estas áreas también presentan otras plantas y animales endémicos amenazados, así como hábitats únicos. Todos estos factores permitirán apoyar la propuesta.

 

Áreas propuestas para su protección bajo el sistema nacional de áreas protegidas y sus cactus asociados.

 

Área/Localidad

Unidades de Conservación

Pan de Matanzas

Leptocereus scopulophilus,

Pereskia zinniflora

Cejita de La Palma

Escobaria cubensis,

Melocactus curvispinus

Sierra de Anafe

Leptocereus leonii

Sierra del Chorillo, Najasa

Leptocereus carinatus

Habananilla

Melocactus perezassoi

 

En el caso particular de la localidad Pan de Matanzas, pudiera añadirse al área protegida adyacente ya aprobada “Lomas de Galindo”. Ambas áreas son continuas y probablemente contienen el único y bien conservado hábitat transicional (ecotono) entre la comunidad de serpentina y la cársica.

 

Tarea 3. Poner las plantas al alcance de las personas.

 

La colecta es muchas veces la amenaza más importante para algunas especies (i.e. Escobaria cubensis, Melocactus spp. y Mammillaria prolifera), especialmente para aquellas con poblaciones pequeñas. Los jardines botánicos y otras instituciones pueden trabajar en la propagación de estas especies y venderlas al público. De esta forma la presión sobre las poblaciones naturales debe disminuir.

 

Es importante involucrar a las comunidades locales en esta tarea y poner las plantas también a su disposición. También es necesario tener plantas disponibles en las comunidades locales puesto que los colectores usualmente van directamente al campo en busca de las plantas. Afortunadamente, el cultivo de los cactus cubanos no requiere una gran inversión por lo que es posible establecer pequeños viveros locales. Al mismo tiempo el Jardín Botánico Nacional y la Empresa para la Protección de la Flora y la Fauna están tratando de establecer un pequeño vivero en Revacadero –la comunidad local próxima a la población de M. actinacanthus.

 

Tarea 4. Colecciones vivas para la conservación en jardines botánicos.

 

Algunas veces el hábitat de una especie es severamente alterado (Leptocereus arboreus) o su área es importante para el desarrollo económico (Dendrocereus nudiflorus-la población de Varadero). En estos casos, la posibilidad de establecer un área protegida es muy remota y el mantenimiento de una colección viva en jardines botánicos pudiera ser una de las únicas alternativas para la supervivencia de la especie o para la preservación de la población. Lamentablemente no existen áreas protegidas con hábitats similares en las áreas circundantes a la población de ambas especies. Es posible establecer réplicas de estas poblaciones puesto que ambas especies son exitosamente propagadas por esquejes.

 

Esta estrategia es la única alternativa para la conservación ex situ de Cylindropuntia hystrix ya que no produce semillas. Esta especie debe ser mantenida en colecciones vivas del Jardín Botánico de Cactus en Santiago de Cuba, en un hábitat similar a aquel en el que crece la especie y en el Jardín Botánico Nacional de Cuba en el que se ha cultivado este taxon durante más de 30 años.

 

Las poblaciones de Leptocereus wrightii y Melocactus actinacanthus se encuentran casi completamente destruidas. En este caso, es necesario desarrollar colecciones y propagación ex situ para reintroducir o reforzar la población natural. Por ello, se hace también necesario incrementar la diversidad genética del material existente solicitando plantas a los coleccionistas que poseen estas especies en sus colecciones. Sin embargo, solo estamos aceptando materiales provenientes de colecciones bien documentadas. En el caso de nuestro trabajo con Melocactus actinacanthus ya hemos recibido semillas para la colección ex situ de parte de colectores cubanos; así como del Jardín Botánico de Kew (Taylor 2007). En cuanto a Leptocereus wrightii, existe una accesión en las colecciones de Kew (Taylor 2003), una en el Desert Botanical Garden en Arizona (Desert Botanical Garden 1999) y dos en el Jardín Botánico de New York (The New York Botanical Garden 2003). Estamos pensando en la posibilidad de diseñar un proyecto entre el Jardín Botánico Nacional y el Jardín de Kew para incrementar la colección ex situ de esta especie reuniendo además material existente fuera de Cuba.

 

Tarea 5. Banco de semillas.

 

Hasta el presente no existe ninguna investigación sobre la capacidad de las semillas de los cactus cubanos de resistir la deshidratación y el almacenamiento a bajas temperaturas. Sin embargo, con poco presupuesto es posible realizar estudios preliminares (ver Ocampo-López et al. 2003). Idealmente mientras mayor sea el número de taxa conservados en bancos de semillas mejor; pero pueden establecerse prioridades considerando el epígrafe III.3.

 

Tarea 6. Monitoreo de especies invasoras.

 

Leucaena leucocephala es una planta de la familia de las leguminosas introducida en Cuba para pastoreo que ahora se encuentra colonizando áreas importantes de la costa sur de Santiago de Cuba y Guantánamo. Dycrostachis cinerea, otra planta de la familia de las leguminosas fue introducida en Cuba probablemente como una planta ornamental pero en estos momentos está ampliamente distribuida por todo el país (Bässler 1998). Ambas especies proveen sombra a plantas intolerantes como la mayoría de los cactus y además compiten por el espacio y los nutrientes. No se han realizado estudios en Cuba acerca del efecto de estas especies en las comunidades o especies nativas; pero es un aspecto que debe ser considerado.

 

Tarea 7. Educación ambiental y conciencia pública.

 

El incremento de la conciencia de la población y autoridades locales puede contribuir grandemente a la conservación de los cactus cubanos. Incluso aquellos que ya se encuentran protegidos por la legislación están siendo dañados por actividades humanas que pueden ser evitadas. Las áreas protegidas son usualmente muy largas y no cuentan con personal suficiente para cubrir toda el área, por ello el apoyo de las comunidades locales para proteger los recursos locales es esencial para una protección efectiva. Además, algunas veces es la población local la que intencionalmente o por ignorancia, daña severamente los hábitats cuando los está manejando.

 

 

Conclusiones

 

La conservación de cactus en Cuba es una meta a largo plazo; pero algunas especies obviamente no pueden esperar mucho más por las condiciones ideales y necesitan alguna acción de manera inmediata. Este plan de acción sugiere una vía a seguir y un rango de tareas específicas que pueden resultar en la conservación efectiva de los cactus cubanos.

 

Más allá de establecer acciones para futuros trabajos, probablemente la idea más importante delineada por este plan de acción es la necesidad del trabajo en conjunto entre el gobierno, las áreas protegidas, los jardines botánicos, otras instituciones de investigación y esencialmente la población para la conservación de los cactus cubanos.

 

Este documento necesita retroalimentarse de tantos expertos como sea posible, por lo que debe ser discutido y revisado para la aprobación final. Un taller nacional pudiera ser una buena vía alternativa para analizar este documento y además para establecer colaboraciones entre las diferentes instituciones relacionadas con la conservación de los cactus y los grupos que han estado trabajando para lograr ese objetivo.

 

 

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