BUROCRACIA vs. BUROCRATISMO

Dra. Esperanza Carballal del Río
Profesora del Centro de Estudios de Técnicas de Dirección de la Universidad de La Habana

Desde hace algún tiempo estoy leyendo y escuchando, bueno más bien, viendo en televisión, manifestaciones de periodistas en donde se presenta a la burocracia, como algo negativo, algo que es un “mal”, y hasta algunos la califican, no solo como un mal de nuestra sociedad, sino de un mal globalizado. Por lo tanto, debe ser la causa de muchos de los problemas que padecemos y si es así la manera de erradicarlos sería simplemente borrando, eliminando o al menos minimizando a la burocracia. Pero que impresión le causaría si yo afirmara que no es la burocracia, sino el burocratismo el causante de los problemas que se manifiestan.

Soy una asidua lectora y admiradora de Pepe Alejandro, tanto en su columna de Acuse de Recibo de Juventud Rebelde, como de los jueves en Papelitos Hablan, del Canal Habana. Veo, analizo y observo, cómo las personas aspiran a obtener soluciones a sus problemas y preocupaciones, con sólo escribirle una carta, por eso es que algunos le llaman “San Alejandro de los Acuse de Recibo”, ya que es verdad, tal parece que con sólo invocarlo, todo se resuelve. Pero las soluciones no son producto de eliminar o borrar a la burocracia, sino de minimizar o erradicar el burocratismo. O sea las trabas mentales, que hacen que un problema no “pueda” ser resuelto en el tiempo previsto de manera favorable.

Yo nunca he observado en las respuestas dadas por los funcionarios de las instituciones “acusadas”, que los problemas se hayan resuelto incumpliendo, violando o ignorado, alguna disposición, normativa, instrucción, reglamento, decretos leyes o leyes. Si no, todo lo contrario, utilizando y aplicando los mecanismos que están dispuestos, se han buscado la soluciones a los problemas planteados. Eso es BUROCRACIA.

Burocracia es establecer normas y garantizar su cumplimiento; formalizar el comportamiento y garantizar la disciplina; definir las funciones y actividades y garantizar el cumplimiento de los objetivos; establecer los flujos de procesos y garantizar la satisfacción de los clientes; definir los niveles de autoridad y garantizar la toma de decisiones oportunas y certeras, etc.

Hay un “pequeño” libro, aunque “grande” por su título y los temas que aborda, de Armando Pérez Betancourt y Carlos Díaz LLorca, “Lo que todo empresario cubano debe conocer”, editado por Ciencias Sociales en 1999, que tiene un capítulo V denominado “Guerra contra el burocratismo”. En el mismo se describe, adecuadamente, el concepto de burocracia y ellos comienzan diciendo: “Pienso que para criticar la burocracia hay que conocerla en su dimensión real, no sólo tener un acercamiento empírico al problema, sino saber sus bases o fundamentos teóricos, porque ella existe como conjugación de la teoría y la práctica”.

Y continúa en otro párrafo: “Aunque usted no lo quiera creer, la burocracia como teoría nació de la necesidad de contar con un mayor orden en las empresas, así como producto de las reivindicaciones de los trabajadores por un tratamiento imparcial. Surgió como respuesta a la crueldad y caprichos típicos de las prácticas administrativas de la época.

La burocracia es un modelo de organización enmarcado dentro del enfoque estructuralista de la dirección, que es propio para que el trabajo se realice racionalmente mediante una división funcional de las tareas y estableciendo una jerarquía que opera de acuerdo a un conjunto de normas y procedimientos, para alcanzar los fines propuestos.”

Por tanto, la burocracia es uno de los tipos de estructura organizativa más utilizadas en el mundo hoy en día, a pesar de que existen otras tipologías más modernas, acordes con las demandas del entorno y el desarrollo de la tecnología actual a las que tienen acceso las organizaciones.

Pero el problema de nuestras organizaciones, entiéndanse empresa, entidades, instituciones, etc., no es que el modelo burocrático, sea algo obsoleto, sino que no hemos sido capaces de sistematizar su aplicación. El incumplimiento, la no respuesta a los clientes, la mala calidad, la indisciplina, el desvío de recursos, etc, etc, etc, no tienen nada que ver con la burocracia. Son producto de múltiples causas, que no es mi objetivo analizar aquí, pero que al menos si tuviéramos burocracia, se verían en gran medida disminuidas. Dado que asociada a la burocracia, los conceptos que aparecen son: orden, normas, procesos, disciplina, estándares, supervisión, control, definición de autoridad y exigencia de responsabilidad, etc.

Volviendo nuevamente al libro de referencia, se dice “Qué es lo criticable en una organización basada en una estructura burocrática? Todo aquello que se deriva de sus deformaciones y de las consecuencias secundarias que de ellas se arrastran: el burocratismo.” Que es el “mal” empleo de lo establecido por la burocracia y muchas veces la actitud que asumen los directivos, funcionarios y trabajadores, para escudarse, salvaguardarse, parapetarse de sus insuficiencias, desatinos y malas prácticas administrativa.
El término burocratismo, está explicado, por Ernesto Ché Guevara, en su artículo titulado Contra el burocratismo, publicado en la revista Cuba Socialista de febrero de 1963. Desde aquella época, él hace un llamado a este “mal” y no sólo lo describe, analizando las causas, que según el momento histórico lo producían, sino que también brinda las recomendaciones de lo que debería ser hecho para erradicarlo.
En el discurso pronunciado por Raúl Castro, el 24 de febrero del 2008, día de su elección, por la Asamblea Nacional, como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, decía “Hay que planificar bien, pues no podemos gastar más de lo que tenemos, después organizar y trabajar con orden y disciplina, que son fundamentales”. Mas adelante continuaba: “Insisto en la importancia de la disciplina. Por lo tanto, todos tenemos que ser exigentes y respaldar a quienes lo son. Si es necesario, ayudarlos a mejorar sus métodos y apoyarlos resueltamente ante el colectivo.
Entiéndase que no hablo de extremismos, ni de aceptar abusos de autoridad o injusticia, sino de que todos hagamos correctamente la parte que nos corresponde en el fortalecimiento de la disciplina y el orden social. De lo contrario, las consecuencias la paga nuestro pueblo.”
Por tanto, la burocracia, como configuración estructural, podría ser un medio, si se quiere en el menor tiempo posible alcanzar esos objetivos. Pero, lo que si se tiene y estamos en el deber de erradicar es la manifestación de los rasgos negativos que se derivan del mal empleo de la burocracia, que es el burocratismo.