La Habana, 5 de enero. – La Universidad de La Habana arribó este 5 de enero a su aniversario 298 en una ceremonia solemne que recordó su pasado glorioso y proyectó con esperanza el futuro. El acto tuvo lugar en el Aula Magna del Colegio Universitario San Gerónimo, espacio que honra la tradición académica y el legado histórico de una de las instituciones más antiguas del país.
El acto fue presidido por la Dra. Miriam Nicado, Rectora de la Universidad de La Habana; el Dr. Walter Baluja, Ministro de Educación Superior; la Arq. Perla Rosales, Directora Adjunta de la Oficina del Historiador de la Ciudad; Giovanni Barrueta, Miembro del Buró Provincial del Partido Comunista de Cuba; el Dr. Sergio Arencibia, decano del Colegio Universitario San Gerónimo; y Maité Vigoa, Coordinadora de Programas y Objetivos de Cultura, Educación, Deporte y Medio Ambiente del Gobierno Provincial, entre otros invitados.
Se agradeció especialmente la presencia de los padres dominicos, a quienes la Universidad debe su fundación en 1728, así como la de profesores, trabajadores, estudiantes e invitados que hicieron posible esta conmemoración.

La ceremonia inició con un minuto de silencio en honor a los 32 cubanos caídos en Venezuela, gesto que marcó el tono de una jornada de duelo y solidaridad.

El Dr. Orlando Torres, Profesor Emérito de la Facultad de Biología, compartió su experiencia de 58 años en la Universidad. Con voz emocionada recordó su primera visita en 1960, el privilegio inesperado de conversar en otra ocasión con Celia sobre la biodiversidad cubana en la sala del museo Poey, sus inolvidables aprendizajes en la Angola acosada. Su discurso fue un homenaje sublime a la institución que lo formó y lo acogió.
Enfatizó que la educación no es solo instrucción, sino formación integral que toca sentimientos y valores. “La Universidad me devolvió lo que le di”, expresó, mientras rendía tributo a sus compañeros y a todos los que han contribuido a la grandeza de la institución.
Torres subrayó que la Universidad es un espacio donde se forja el carácter y la responsabilidad social, y recordó cómo cada generación de estudiantes y profesores ha aportado a su legado: “Cada uno de nosotros tiene una historia con esta Universidad, y cada una de esas historias es parte de su grandeza”.

La Dra. Miriam Nicado García, Rectora de nuestra institución, conectó con sus palabras el pasado glorioso de la Universidad con los desafíos del presente y el futuro. Recordó que, a pesar de las adversidades, la Universidad ha sido un paradigma académico y social.
Destacó que debe ser un espacio donde el pensamiento crítico y la investigación científica convivan en armonía: “Nuestra misión es formar ciudadanos no solo profesionales, sino con un sentido ético y responsabilidad social”, afirmó, llamando a la comunidad universitaria a trabajar con rigor y compromiso.
La Rectora también hizo referencia al centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro, subrayando que la Universidad de La Habana ha sido y seguirá siendo un bastión de los ideales revolucionarios que él encarnó. “En el año del centenario de Fidel, nos inspiramos en su legado para seguir adelante”, dijo. Añadió que la Universidad debe continuar siendo un espacio donde se honre su memoria y se materialicen sus ideas: “Fidel nos enseñó que la educación es un derecho y un deber, y que la Universidad debe ser un referente de conocimiento y justicia social”.



Con las notas del Himno Universitario, la ceremonia concluyó con una promesa de continuidad. A 298 años de su fundación, la Universidad de La Habana reafirma su condición de bastión del saber y del saber hacer, comprometida con el legado de quienes la fundaron y con la misión de formar ciudadanos íntegros. Este aniversario es más que una celebración: es un compromiso de continuidad, donde la Universidad convoca a construir un futuro que ilumine el camino hacia el tricentenario.
