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Conferencia Tricontinental

En enero de 1966, La Habana se convirtió en epicentro del mundo anticolonial y antiimperialista al acoger la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina, conocida históricamente como la Conferencia Tricontinental. Sesenta años después, en enero de 2026, la Universidad de La Habana vuelve a ser escenario privilegiado de un evento internacional que conmemora aquel hito fundacional, reafirma su legado y proyecta sus enseñanzas hacia los desafíos del presente y el futuro.

Organizado por el Centre for Research on Cuba de la Universidad de Nottingham, en colaboración con instituciones cubanas como la propia Universidad de La Habana, el Centro Fidel Castro Ruz, la Casa de las Américas, el ICAP y el ICIC Juan Marinello, entre otras, el congreso “A 60 años de la Tricontinental: contexto, impacto, legado y futuro” reúne a más de 170 ponentes provenientes de 27 países y más de 90 universidades e instituciones académicas, en un diálogo multidisciplinario que abarca historia, política, cultura, ecología, feminismo, solidaridad Sur-Sur y luchas contemporáneas de liberación, especialmente en Palestina.

La conferencia original tuvo lugar en enero de 1966, en plena Guerra Fría, en un momento en que los pueblos del llamado Tercer Mundo —hoy Sur Global— libraban batallas decisivas contra el colonialismo, el neocolonialismo y la dominación imperial. Convocada bajo la iniciativa del líder marroquí Mehdi Ben Barka y auspiciada por la Revolución Cubana, la Tricontinental reunió a más de 500 delegados activos de 82 países, incluyendo figuras emblemáticas como Amílcar Cabral, Salvador Allende, Cheddi Jagan, Eduardo Mondlane y representantes de movimientos de liberación de Vietnam, Angola, Argelia, Guinea-Bissau, Sudáfrica y Palestina, entre otros.

A diferencia del Movimiento de Países No Alineados (MPNA), que agrupaba principalmente a Estados ya independizados, la Tricontinental se constituyó como un espacio de convergencia de movimientos revolucionarios en lucha armada, sindicatos, organizaciones juveniles, mujeres y fuerzas políticas comprometidas con la liberación nacional y la transformación socialista. En sus sesiones, se proclamó el derecho inalienable de los pueblos a recurrir a “todas las formas de lucha necesarias, incluida la lucha armada”, y se denunció sin ambigüedades el papel del imperialismo estadounidense como principal obstáculo a la soberanía y el desarrollo de los pueblos oprimidos.

Uno de los resultados más duraderos de la conferencia fue la creación de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAAL), cuya sede permaneció en La Habana hasta su cese de actividades en 2019. La OSPAAAL no solo coordinó apoyo material y político a movimientos de liberación, sino que se convirtió en una potente máquina de comunicación internacional a través de su revista Tricontinental y sus icónicos carteles, símbolos visuales del internacionalismo antiimperialista.

El “Mensaje a la Tricontinental”, redactado por el Che Guevara desde su clandestinidad en África y publicado en abril de 1967, resonó como un manifiesto global: “Crear dos, tres… muchos Vietnam”. Esta consigna no era solo una estrategia militar, sino una llamada a la solidaridad activa, a la multiplicación de frentes de resistencia y a la construcción de un nuevo orden mundial basado en la dignidad humana, la justicia social y la autodeterminación de los pueblos.

Si bien el contexto geopolítico ha cambiado profundamente —con la caída del bloque soviético, la globalización neoliberal, la emergencia de nuevas potencias y la persistencia de estructuras coloniales bajo nuevas formas—, el espíritu tricontinental sigue vivo. Hoy, frente a la guerra genocida en Gaza, las crisis climáticas, las deudas ilegítimas, la militarización global y las nuevas formas de intervención imperial, la solidaridad Sur-Sur y la defensa de la soberanía popular vuelven a ser urgentes.

El congreso de 2026 no es un mero ejercicio de nostalgia histórica. Es un espacio crítico donde se discuten:

– Los legados intelectuales y políticos de la Tricontinental,  

– El rol de Cuba como centro del Sur Global,  

– Las redes antiimperialistas de mujeres e indígenas,  

– La educación y la salud como prácticas de solidaridad internacionalista,  

– El arte, el cine y los medios como herramientas de resistencia,  

– Y las lecciones que ofrece la lucha palestina para repensar la solidaridad global en el siglo XXI.

Además de paneles académicos, el evento incluye un mini-festival de cine tricontinental, conciertos, exposiciones de carteles históricos de la OSPAAAL y testimonios de participantes originales, creando un puente entre generaciones de luchadores y pensadores comprometidos con la emancipación humana.

Desde su fundación en 1728, la Universidad de La Habana ha sido testigo y actor de los grandes procesos históricos de Cuba y América Latina. En 1966, sus aulas y salones acogieron a los delegados tricontinentales; en 1968, fue sede del Congreso Cultural de La Habana, otro hito del pensamiento crítico del Sur. Ahora, en 2026, la Universidad reafirma su vocación internacionalista al albergar este congreso que une pasado, presente y futuro en torno a un ideal compartido: la construcción de un mundo justo, soberano y solidario.

Como dijo Fidel Castro en la clausura de la Tricontinental de 1966:  

> “Esta gran humanidad ha dicho ‘¡Basta!’ y ha echado a andar.

Sesenta años después, esa humanidad sigue caminando. Y La Habana, una vez más, abre sus puertas al mundo para seguir construyendo juntos ese camino